domingo, 16 de marzo de 2014

Olvidarte es cuestión de no pensarte.

Y es que, joder, cada vez que hablo de ti te metes en mi cabeza destrozando todo vestigio de olvido, recordándome que estuve cuatro años contigo.
Y entonces viene la rabia, la impotencia, de poder haberlo hecho mejor y de que ahora te des cuenta.
Y agradez
Yo pude haber sido feliz... Sin ti.

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