Estoy ardiendo en la nieve.
Fuego que no quema pero hiere.
Hiere tan profundo que alivia
y no duele.
Amor, ¡quiéreme!
Y déjame besarte
en lo prohibido de tu piel.
Amor, ¡ámame!
Porque sin ti no puedo vivir,
porque sin ti no quiero seguir.
Amor, ¡Lárgate!
Y deja que se consuman las cenizas
de este corazón hecho trizas.
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